JUAN ANDRES SIRICH.
Este cumpleaños N° 78 de la localidad, más allá del clima festivo y con toda la movilización que se realizó en torno a la celebración, tiene un ingrediente especial, es el año en donde se expone a la voluntad popular el veredicto, la aceptación o no de la gestión que se iniciara el día posterior a la noche del 10 de diciembre del año 2007 cuando el escribano Juan Sirich, a la vista de todos en la plaza Juan Bautista Alberdi, ponía su mano en dirección a las Santas Escrituras en su juramento de lealtad, condición esencial, para comenzar la etapa de la administración del pueblo.
“Fue realmente llegar a consumar el premio a mucho esfuerzo del grupo de trabajo, porque caminamos campo por campo y casa por casa, sabiendo en ese entonces que nos enfrentábamos políticamente a una estructura muy fuerte y a muchos años de trayectoria frente al municipio de un apellido, lo que es innegable, pero también esos años dejaron muchas grietas de ausencias que la gente reclamaba y que esperamos haber podido satisfacer en nuestra administración”, señaló.
“Ese año enfrentamos dos desafíos muy fuertes, la interna contra un funcionario que representaba el gobierno en la que no solo ganamos, sino que movilizamos a un radicalismo y a un electorado independiente que le dio a San Bernardo una de las victorias más sólidas y acompañadas de las que se tiene memoria”, recordó.
“Y luego de la victoria interna, el gran desafío era intentar inclinar la intención del vecino para que crea en que éramos la opción y el cambio, lo que finalmente sucedió, el público se expresó a nuestro favor, dándonos un mensaje claro, no dejar de atender a la gente, no encerrarnos en la oficina y no dejar al pueblo sin la atención básica que en muchos casos se reduce al menos a escuchar sus problemas”, dijo.
“Tuvimos toda una mezcla de sensaciones al llegar, porque nos encontramos con un panorama mucho más desalentador que lo que advertíamos, no tuvimos una transición de lo más deseada y tampoco hallamos orden administrativo ni buena voluntad en la transmisión de datos, no obstante salimos adelante, acomodando lo que hubo que acomodar, adecuando lo que había que adecuar y mejorando como pudimos lo que había que mejorar, llegando a la actualidad con muchas cosas logradas y con muchas por lograr todavía, teniendo en cuenta que no fueron fáciles nuestros años de gobierno”, ponderó.
“Es cierto que nos expondremos por primera vez al veredicto de una gestión de cuatro años, y es cierto también que tenemos trazado un plan de gobierno realizado a conciencia y con los pies sobre la tierra, sin demagogia y con la clara intención de continuar con la palabra empeñada, buscar el resurgimiento y el desarrollo de nuestra localidad basando ese desarrollo en la gente, que es la sustancia que hace que lo que hagamos tenga sentido”, dijo.
“En este aniversario, que también me brinda el honor de estar al frente de la localidad, mis palabras serán de esperanza, de respeto al pasado, de bienestar para todos, de trabajo, de esfuerzo, porque son condiciones que usamos como bandera con todo el equipo de gobierno, porque somos hijos de este pueblo y queremos lo mejor para todos, por ello espero también, la posibilidad de seguir transformando a San Bernardo para que logre el brillo que merece, con la conciencia plena que no se puede transformar en cuatro años lo que se desatendió por más de veinte”, cerró.