SAN BERNARDO- Sin frenar en una esquina, una motocicleta dio de lleno en una Ford Ranger.
Domingo más que accidentado y con una ingrata sorpresa para una familia de la zona rural que estaba de visita familiar en la localidad, y en una esquina fueron embestidos por una moto con su conductor literalmente ingresando en el rodado de cabeza, causando un estado de conmoción y susto en los pasajeros, más aún en los dos niños que iban en el asiento de atrás y fracturas y excoriaciones en el desaprensivo motociclista.
Sucedió antes del mediodía en la intersección de calles San Martín y Chacabuco, cuando una camioneta Ford Ranger (HCI-142), conducida por Marcelo Darío Zago (38), acompañado de su esposa Claudia Raquel Nemecz (35) y sus hijos Exequiel Roberto (12) y Luis Agustín (8), que se trasladaba por calle Chacabuco de Oeste a Este, cuando al llegar a la intersección de calle Sazn Martín, fueron embestidos en el lateral trasero derecho de la camioneta por una motocicleta Honda Wave 110 cc conducida por Víctor Ariel Torres (25) que se llevó la peor parte.
El impacto fue tal, que Torres con su cabeza literalmente atravesó el vidrio de la camioneta, causando un estado de conmoción en sus ocupantes, un golpe de carácter leve en el hombro derecho de la esposa del conductor de la camioneta y el espanto en ambos niños que estaban sentados en el asiento trasero de la camioneta, que sintieron un impacto y la aparición de casi la cabeza entera de una persona por la ventanilla.
Según el informe oficial, el conductor de la motocicleta presentaba aliento alcohólico y producto de la colisión sufrió excoriaciones en la región frontal y parietal izquierda, como así también en codo y rodilla izquierda, siendo derivado a Villa Ángela, donde se le hicieron prácticas de mayor complejidad, pero afortunadamente el cuadro que se ve en las imágenes fue menos severo de lo aparente, ya que no presentaría fracturas en la región craneana, contrariamente a su pierna izquierda que se encuentra enyesada, siendo dado de alta el lunes por la tarde.
Un domingo de estupor e ingrata sorpresa para una familia rural que reside en la zona de la Colonia Juan José Paso, jurisdicción de Villa Ángela, por ser partícipes de un acto tedioso por la desaprensión de un conductor de motocicleta que aparentemente vendría de corrido de una fiesta familiar del sábado por la noche, y aunque no se dio a conocer la cantidad de alcohol en sangre, no habría estado apto para conducir, ya que los hechos hablan por si solos del resultado de una conducción bajo esos efectos, transformando una fiesta familiar en un lamento y afectando a una familia, que por el solo hecho de estar en ese lugar, se ve involucrada en un episodio problemático. Por fortuna no hubo fatalidad ni acompañantes en la moto, pero es un severo llamado de atención a la responsabilidad en la conducción de motos fundamentalmente.