SAN BERNARDO- Quema de pastos como salida rápida, provoca daños costosos para alambrados y postes de energía.
La escasez de lluvias y el fuerte impacto del sol en este verano muy agresivo, lleva también a la sequía de los pastos a la vera del camino, lo que apareja otro problema, la quema, con las consecuencias secundarias que inciden directamente en postes, alambrados y también posteado de energía eléctrica, como lo que sucedió en el Lote 1 a unos ocho kilómetros al sur de la localidad sobre ruta 95 semanas atrás, donde se puso en riesgo una red de 13,5 kw.
Nadie duda que para limpiar las banquinas cuesta mucho menos un fósforo que varios litros de gasoil para pasar una desmenuzadora o desmalezadora de arrastre, pero, además del efecto nocivo en el perfil del suelo, el impacto secundario va de lleno en la red eléctrica, ya que la secuencia fotográfica da claras muestras de la manera que las llamas consumen uno de los postes que sostiene el cableado de la red de 13,5 kw, que luego quedó prácticamente suspendida en el aire, por no tener en cuenta el detalle de alejar los pastos secos de las cercanías de los postes por manos desaprensivas.
Finalmente quienes tienen la responsabilidad del mantenimiento de la línea eléctrica, rápidamente repararon el daño con la colocación de un nuevo poste y lo ligaron al trozo que quedaba sano del siniestrado, pero ello significó riesgo de cortes de energía, horas hombre de trabajo, costos de movimiento y nuevo poste, que finalmente se tornan pérdidas innecesarias y que con el simple hecho de tener en cuenta ciertos detalles, se hubiera evitado.
Es frecuente en estos tiempos ver quemazones a la vera del camino, aprovechando el efecto combustible de los pastos secos, y se podría decir que la totalidad son intencionales, cuando no, una colilla arrojada de un vehículo puede originar un incendio que con el aporte del viento, llegan a dimensiones insospechadas en muchos casos, por lo que la recomendación es absoluto cuidado en caso de que se tenga la intención de quema de pastizales, al menos realizando cordones de tierra delimitando con la rastra de discos el espacio que se quiera quemar, para que luego de la lluvia crezcan nuevos pastos.
Nadie duda que para limpiar las banquinas cuesta mucho menos un fósforo que varios litros de gasoil para pasar una desmenuzadora o desmalezadora de arrastre, pero, además del efecto nocivo en el perfil del suelo, el impacto secundario va de lleno en la red eléctrica, ya que la secuencia fotográfica da claras muestras de la manera que las llamas consumen uno de los postes que sostiene el cableado de la red de 13,5 kw, que luego quedó prácticamente suspendida en el aire, por no tener en cuenta el detalle de alejar los pastos secos de las cercanías de los postes por manos desaprensivas.
Finalmente quienes tienen la responsabilidad del mantenimiento de la línea eléctrica, rápidamente repararon el daño con la colocación de un nuevo poste y lo ligaron al trozo que quedaba sano del siniestrado, pero ello significó riesgo de cortes de energía, horas hombre de trabajo, costos de movimiento y nuevo poste, que finalmente se tornan pérdidas innecesarias y que con el simple hecho de tener en cuenta ciertos detalles, se hubiera evitado.
Es frecuente en estos tiempos ver quemazones a la vera del camino, aprovechando el efecto combustible de los pastos secos, y se podría decir que la totalidad son intencionales, cuando no, una colilla arrojada de un vehículo puede originar un incendio que con el aporte del viento, llegan a dimensiones insospechadas en muchos casos, por lo que la recomendación es absoluto cuidado en caso de que se tenga la intención de quema de pastizales, al menos realizando cordones de tierra delimitando con la rastra de discos el espacio que se quiera quemar, para que luego de la lluvia crezcan nuevos pastos.
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